Filosofía Práctica



Groucho Marx: la seriedad de la risa



Genaro Tolosa Vizcarra

7 de junio de 2017

(Escena en español de la película “Una noche en la ópera” de 1935: http://youtu.be/E0rgQp30f8g)1


Groucho: La amo a usted.

Margaret (en tono serio): Y para demostrarme su amor viene usted aquí a cenar con otra mujer.

Groucho: ¿Esa mujer? ¿Sabe usted por qué estaba con ella?

Margaret: No.

Groucho: Justamente porque me recuerda a usted.

Margaret (encantada y sonriendo): ¿Es cierto?

Groucho: ¡Claro! Por eso estoy cenando ahora con usted. Porque usted me recuerda a usted. Sus ojos, su garganta, sus labios. Todo cuanto hay en usted me recuerda a usted, excepto usted. ¡Creo que está bien claro! Que me ahorquen si lo entiendo.

(Diálogo en español)2

Retomemos el final maravilloso de este diálogo: “Porque usted me recuerda a usted. […] Todo cuanto hay en usted me recuerda a usted, excepto usted. ¡Creo que está bien claro! ¡Que me ahorquen si lo entiendo!” Expliquemos tales frases de la grabación en español: Usted que es mujer me recuerda lo que me gusta de una mujer. Todo cuanto en general hay en usted de mujer me recuerda todo lo que me gusta en particular de una mujer, excepto por ser usted la mujer que es particularmente. ¡Creo que está bien claro (cuán sarcástico)! ¡Que me ahorquen si lo entiendo (a tal grado no lo entiendo que bien pueden ahorcarme si me demuestran que lo entiendo: es decir, no entiendo absolutamente lo que acabo de expresar)!

El parloteo de Groucho es gracioso porque juega con la ambigüedad del significado de la palabra “usted”. Si suponemos aquí siempre un mismo significado de la palabra “usted”, entonces, se crea una paradoja y graciosa, pues Groucho al tratar de reconciliarse con la susodicha llega a un momento de cruda sinceridad: se esfuerza por dejarla encantada con sus palabras pero haciendo saber al final de manera accidental que no le encanta tal mujer y expresándolo de un modo en que ni él mismo entiende lo que dijo, forma de girar el discurso para no mostrar que le interesa más bien su dinero.

Es excelente la variedad discursiva, tanto en inglés como en español, y es curioso ver que en español terminan encadenándose una paradoja, un sarcasmo y finalmente una ironía (no quiere que lo ahorquen, ni quiere entender, sino quiere expresar perplejidad, su confusión).

La escena es muy graciosa por todo lo que ha pasado antes de estas palabras de Groucho: la susodicha está enfadada porque la invitó a cenar y ella estuvo esperándolo horas, mientras Groucho cenaba con otra mujer en la mesa de al lado; de repente, se da cuenta la susodicha que Groucho se encuentra ahí en el restaurante y, obviamente, le reclama.

Por lo visto, el humor de Groucho y sus guionistas, no olvidando el aporte humorístico de los traductores al español de esas películas, requirió talento retórico-lógico, imaginación y una gran capacidad para explotar momentos cómicos a partir de algún relato. Lo genial de ellos era que su comicidad requería de un gran relato (el de la película y de la vida diaria de todos los espectadores) y de unas cuantas pero explosivas frases. Ellos jugaban de modo peculiar con las palabras, los discursos y las emociones. Jugaban así con los múltiples contrastes que pueden surgir a partir de los anteriores elementos. Y sí. El humor inusual e ingenioso recuerda a la gran comedia, excepto a la comedia estudiada y analizada (¡mil disculpas!): que nos ahorquen si no reímos y ¡si solo a Groucho desciframos!


Notas:

1. Escena en inglés: http://youtu.be/C6jmc-qY9Rw

2. Diálogo en inglés: http://www.filmsite.org/night.html







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